Raziel Tovar

Diarios de un Meditador

Sentirse vivo

Sentirse enamorado. La emoción de ver a esa persona por la que te levantas cada día. Sentir el cuerpo lleno de energía, con un inmenso deseo de correr porque eres libre. Sentir que no hay obstáculo alguno para lograr lo que te propones. Bailar con devoción y entrega aunque no se tenga dominio de ese arte. Cantar con el alma, sentir la música, entrar en el espíritu de una canción, ser la música. Manejar a 140 kilómetros por hora para sentirte alerta y sabiendo que un solo descuido significa la diferencia entre la vida y la muerte. Ingerir psicoactivos y compartir esas experiencia con esos amigos que siempre han estado ahí. Sentir que se comprenden sin la necesidad de explicarlo verbalmente. Hacer el amor con entrega y devoción. Darse cuenta que todo el esfuerzo tiene sentido solo para experimentar esos minutos con el ser que amas. Sentir sed de vivir el momento presente. Ser intuición pura. Sentirse vivo.

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